La época más gloriosa del club se vivió a finales de los 70 y principios de los 80, cuando lograron dos históricos subcampeonatos de Serie A (1978 y 1980). Estas campañas inolvidables les permitieron disputar la Copa Libertadores en dos ocasiones, llevando el nombre de Ambato a la vitrina continental y demostrando que un equipo de provincia podía pelear de igual a igual por la corona máxima.
Además de sus gestas en la élite, Técnico Universitario es el indiscutible Rey de la Serie B. Ostentan el récord de seis campeonatos de ascenso (1977, 1981, 1999, 2002, 2011, 2017). Esta estadística refleja una capacidad de resiliencia única; el «Rodillo» es un equipo que, aunque caiga, tiene en su ADN la obligación histórica de levantarse y volver siempre a la primera categoría.
La identidad futbolística del equipo está inmortalizada en su apodo: el «Rodillo Rojo». Históricamente, este sobrenombre hacía referencia a una delantera temible que trituraba a los rivales con un juego ofensivo y avasallador. Aunque los tiempos han cambiado, la hinchada exige que esa filosofía se mantenga: un equipo que vaya siempre hacia adelante, sin especular ni temer a nadie.
En el Estadio Bellavista, compartido con su eterno rival, el equipo busca imponer condiciones aprovechando la altura y el aliento de su gente. Se caracterizan por ser un cuadro intenso y combativo, donde la entrega física es innegociable. Tácticamente, suelen apostar por la presión alta y el juego directo, buscando asfixiar al oponente para hacer honor a la leyenda de ser una máquina imparable en casa.
Fundado el 26 de marzo de 1971 por estudiantes y docentes de la Universidad Técnica de Ambato, el club nació con un espíritu académico y rebelde. Sus colores, rojo y blanco, son sagrados para una de las hinchadas más fieles del país. Protagonizan junto a Macará el «Clásico Ambateño», el duelo más pasional de la región, que divide a la ciudad en dos mitades irreconciliables.
Técnico Universitario es más que un equipo; es un fenómeno social en Tungurahua. A lo largo de las décadas, ha mantenido una identidad ligada al esfuerzo y la perseverancia. A pesar de las dificultades económicas, la institución se mantiene vigente gracias al amor incondicional de su pueblo, que llena las gradas esperando ver siempre al «Rodillo» aplastar las adversidades y rugir con fuerza.