El campeonato ecuatoriano se disputa con 16 clubes bajo un sistema que inicia con una fase regular de 30 fechas en la modalidad de todos contra todos. Al concluir esta etapa, los ocho mejores equipos de la tabla clasifican a una ronda de «play-offs» con llaves de eliminación directa hasta definir al gran campeón nacional. Este formato busca elevar la competitividad y asegurar que el título se decida en encuentros de alta intensidad que capturan la atención de toda la fanaticada del país.
La clasificación a copas internacionales se rige por el rendimiento anual, otorgando cuatro cupos para la Copa Libertadores y cuatro para la Copa Sudamericana entre los mejores ubicados. Mientras los finalistas aseguran su boleto continental, el resto de las plazas se define por la tabla acumulada. En la zona baja, los seis equipos con menos puntos disputan un «Hexagonal de Permanencia», un formato crítico donde los dos clubes con peor desempeño pierden la categoría y descienden a la Serie B.
Las apuestas pre-partido constituyen el pilar del mercado y se efectúan antes del pitazo inicial. En esta modalidad, las cuotas son estables y reflejan el análisis previo de bajas, estadísticas e historial. Es el formato ideal para quienes prefieren estudiar las variables con calma y asegurar un valor fijo antes de que la acción en la cancha modifique las probabilidades. Al cerrar la jugada con antelación, se evita la volatilidad propia del juego y se apoya en una estrategia puramente analítica.
Por su parte, las apuestas en vivo ofrecen cuotas dinámicas que cambian en tiempo real según lo que sucede en el campo. Factores como un gol temprano, una tarjeta roja o el dominio de la posesión alteran los números de forma inmediata. Esta opción exige una toma de decisiones rápida y una lectura precisa del juego para aprovechar los picos de valor durante los 90 minutos. Es la alternativa predilecta para los seguidores que buscan una experiencia más inmersiva y reactiva frente a los eventos del encuentro.
La máxima rivalidad es el Clásico del Astillero entre Barcelona SC y Emelec, los dos clubes más populares del país. Este enfrentamiento acapara los titulares y suele ser determinante para las aspiraciones al título, dividiendo pasiones en una pugna histórica por la supremacía futbolística. Es un duelo de alta tensión donde el peso de la historia y el fervor de las hinchadas juegan un papel tan crucial como el desempeño táctico de los jugadores, siendo a menudo el partido que marca el rumbo de la temporada.
El panorama se completa con el Clásico Universitario entre la «U» y Universidad Católica, además de la intensa rivalidad nacional entre Liga de Quito y Barcelona. Destacan también el Clásico Ambateño en la Sierra centro y el Clásico Manabita entre los equipos de la región costa. Estos duelos mantienen viva la identidad local y generan un impacto significativo en la asistencia a los estadios y la cobertura mediática, consolidando una cultura futbolística diversa y apasionada que se extiende por todas las regiones del país.